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Documento del mes de septiembre de 2018: Tierra de lobos

AMRQ 2898, h. 274 reverso.  Acta de sesión del Ayuntamiento de Requena de 14 de enero de 1593.

Son muchos los testimonios documentales que aparecen en actas del Ayuntamiento de Requena y en los libros de cuentas de propios y arbitrios que constatan la ancestral lucha y abierta persecución del hombre contra el lobo en la Meseta de Requena-Utiel hasta alcanzar su definitiva extinción en la primera mitad del siglo XX.

Animal totémico en época ibérica y romana (hay representaciones de lobos en la comarca como un pondus ibérico de Venta del Moro y una escena en una urna funeraria ibérica en Kelin-Caudete), el hombre, a medida que ha ido domesticando el espacio y sus recursos, fue arrinconando al lobo por su consideración como un antagonista nato. La visión carnicera y terrorífica del lobo es la que ha prevalecido durante siglos en el imaginario colectivo hasta la presencia televisiva de etólogos como Félix Rodríguez de la Fuente.

Desde la monarquía hispánica se alentó y permitió su persecución con constantes batidas en muchas zonas de España, buscando el exterminio que no se alcanzaría para algunas zonas del país hasta finales del siglo XIX y en otras ya entrado el siglo XX. Fue odiado y temido también en la Meseta de Requena-Utiel donde la ganadería y la madera fueron fuentes económicas importantes.

Son varias las razones que explican la presencia de abundante lobo en la antigua y extensa jurisdicción de Requena: la escasa presión humana; un hábitat propicio de bosques fragosos, dehesas, veredas, humedales y salinas y los recursos alimenticios más propicios como el ganado doméstico y los ungulados silvestres (corzo, ciervo, cabra).

En las primeras actas del Concejo de Requena, que principian en 1520, ya encontramos acuerdos sobre el pago de capturas de lobos que, en aquellos momentos, se distribuían entre los “cabañeros” (ganaderos) locales y foráneos, tal como volverá a suceder en el siglo XVII. En el periodo de 1573-1613, tenemos la constancia de la captura remunerada de 16 lobas, 50 lobos, 92 lobeznos y 4 lechigadas (camadas de lobos), además de 68 raposas o zorras. Adicionándole las anotaciones genéricas sin concretar número de lobos y años sin datos, pero con una media de siete lobos capturados por año, daría un total de 287 lobos.

En el periodo de 1788-1835, impulsados por una real cédula de Carlos III de 1788, se cazaron 37 lobas, 36 lobos, 287 lobeznos, 11 camadas (unos 55 lobeznos más), 538 zorras, 294 zorros y 15 zorrillos.

Algunos lobos son cazados a uno y otro lado del Cabriel, en la Derrubiada comarcana o la de la Manchuela, por loberos de Villamalea, Jorquera, Casas Ibáñez y Ves. Son varios los lobos cazados en Mira por loberos mireños. Otra zona de caza es la frontera de Requena con el Reino de Valencia (Cortes de Pallás y Hoya de Buñol) donde los loberos solían ser moriscos de Buñol, Yátova y Siete Aguas.

Había cazadores especializados en las camadas o “lechigadas” en la época de cría de los cachorros y observamos por las cartas de pago que en Requena proliferan las realizadas en mayo que son en las que más animales se obtienen por estar los lobeznos desvalidos.

Lo normal es que la loba estuviera más valorada por su capacidad reproductora y se pagara más por su captura, seguida por el lobo y, por último, se pagaba con menor cantidad los lobeznos y lechigadas por ser más fácil su captura.

Hacia 1952 fue cazado un gran lobo en el rento de Henares en el término de Henarejos por renteros de Garaballa y fue exhibido en el cuartel de la Guardia Civil de Garaballa. Fue el último lobo de la contornada y uno de los últimos de Cuenca.

Del lobo en la comarca queda una rica toponimia (Casa del Lobero, Lobos-Lobos, El Tranco del Lobo, La Lobera...) y cuentos, romances y chascarrillos.

El documento del mes es un acuerdo municipal de 1593 en que el se pagan a los vecinos de Villamalea, Miguel Herre y Juan Herre (posibles moriscos), dos ducados por razón de un lobo matado en la Derrubiada del río Cabriel. El pago se realiza con los fondos aportados por los ganaderos forasteros de arrendar la Redonda. Además, se les da licencia para poner cepos en cualquier parte debido a la “muchedumbre” existente y los daños realizados a los ganados.

Para saber más: La Meseta de Requena-Utiel: tierra histórica de lobos / Ignacio Latorre Zacarés. Oleana n. 33, I Congreso de Naturaleza en la Meseta de Requena-Utiel, 2018 (en imprenta).

  • 1573-1574 pagos por cazas de lobos en Requena
  • Pondus ibérico con lobos venta del Moro
  • Mapa de capturas de lobos en la Meseta de Requena-Utiel
  • Acta del Ayuntamiento de Requena 14 enero 1593 Lobos
  • Urna funeraria Kelin Caudete de las Fuentes
  • Acta de 1543 de Requena para caza de lobos
  • Carraca de mastín Museo Municipal de Requena
  • Casa del Lobero (Requena)
  • Félix Rodríguez de la Fuente
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