Search form

¿Sabías qué? La población diseminada en la Requena de 1930
Cualquier curioso observador puede percibir el gran número de pedanías, caseríos, casas, casillas, corrales, cuadras, barracas, teinas, refugios de carboneros y pastores y otros que se encuentran diseminados por el agro requenense. Los 814 kilómetros cuadrados del término (primero en extensión de la Comunidad Valenciana) albergan todo este tipo de construcciones que, en los casos de hábitat más disperso, han quedado como meros testigos de unas formas de vida pasadas.
Actualmente, todo este catálogo de construcciones forma parte del patrimonio rural de un término rico en elementos del paisaje como cañadas, corrales, pozos, abrevaderos, fuentes, iglesias y ermitas, cuevas, hormas, majanos, bodegas y trullos, hornos morunos, sendas, caminos, pistas, caseríos, molinos, eras, árboles monumentales, puentes, azudes, redes de acequias, palomares, etc. Un inmenso repertorio que genera un paisaje antropizado y también una amplia toponimia que es necesario preservar.
Todo este paisaje ha sido generado por un tipo de hábitat disperso y diseminado que ha sido una constante desde que a partir del primer tercio del siglo XVIII empezó a poblarse a un mayor ritmo el agro requenense, proceso incrementado con los repartos en suertes de las dehesas y que experimentó un enorme impulso con la expansión vitícola de la segunda mitad del siglo XIX complementada con la explotación de otros recursos rurales como los forestales (madereros, carboneros, fornilleros, caleros...) y propiamente agrarios.
El Nomenclátor de Requena de 1930 refleja un periodo en el que la ciudad de Requena había alcanzado su mínimo con 6.687 habitantes y, sin embargo, el área rural estaba en pleno proceso de crecimiento y las aldeas y caseríos registraban 10.963 moradores. En total, son 179 entidades de población las que refleja el nomenclátor de 1930. La población dispersa y en diseminado seguiría creciendo en 1940 con sus 11.163 habitantes y alcanzó su máximo histórico en 1950 con 12.083 moradores en aldeas y caseríos. En 1960, la población no concentrada en la ciudad de Requena comenzó su regresión con 10.655 habitantes hasta los 4.445 moradores en 2014.
Las 179 entidades de población se distribuían en una ciudad, 15 aldeas, 34 caseríos, 114 casas de labor, 3 casas de hortelano, 3 molinos, 3 almacenes, 2 barrios, un hospital, un cuartel, una estación y un guardabarreras.
En 1930 se registraron 4.782 edificios en el término (1.921 de ellos en la propia ciudad de Requena) y 680 edificaciones de otros usos. Mayormente eran edificios de dos pisos que alcanzaban los 2.796 y de tres pisos que eran 1.245.
Entre las numerosas casas de labor (114) conceptúa algunas con un número de habitantes crecido como Los Alcoceres (con 8 viviendas y 37 habitantes), Casa de Jiménez (con 11 casas y 42 moradores), Casas de Caballero en el río Cabriel con 9 viviendas y 59 habitantes u Hórtola con 14 casas y 28 moradores. La histórica Casa de Lázaro, que dio nombre a toda una partida que iba desde Los Ruices a Los Duques, sólo disponía ya de 2 casas y 8 habitantes.
En caseríos nos encontramos con algunos de población crecida que en la actualidad están deshabitados o incluso totalmente destruidos o en ruinas: La Cornudilla con 17 viviendas y 51 habitantes; en el Cabriel, las Casas de Cárcel con 13 viviendas y 68 moradores y el Hoyo Villarta con 8 casas y 32 habitantes; Hortunas de Abajo con 7 viviendas y 20 habitantes o Los Sardineros con 35 casas y 136 moradores.
Otros caseríos de 1930 disponen en la actualidad de categoría de aldea. Así se registraban El Azagador (13 casas y 60 habitantes), Barrio Arroyo (56 viviendas y 212 habitantes), Calderón (39 casas y 146 moradores), Casas de Cuadra (29 viviendas y 135 habitantes), Casas de Eufemia (73 y 286), Penén de Albosa (39 casas y 150 moradores), Casas de Sotos (34 y 139), la Juan Vich (43 viviendas y 52 habitantes), Las Nogueras (13 y 51) o Roma (70 casas y 248 moradores).
Turquía se reflejaba también como caserío aparte de San Antonio con 62 viviendas y 291 habitantes. Aparecen otros caseríos de cierta importancia como La Cañada (32 casas y 117 moradores); Los Chicanos (11 y 54), Benaca (12 casas y 38 moradores), El Matutano (10 viviendas y 39 habitantes), Los Ochandos (33 y 118), Valderrama (13 casas y 54 moradores) o Valderramilla (13 y 49). Los Pedrones de Abajo estaba segregado con sus 21 casas y 68 habitantes.
Como aldeas ya eran conceptuadas quince entidades de población, algunas de ellas con un número de habitantes mayor que el actual. Aparecen Campo Arcís con 245 casas y 864 habitantes, Casas del Río con 13 y 522, Los Cojos (79 viviendas y 313 moradores), El Derramador (76 y 272); Los Duques (68 casas y 266 habitantes), Hortunas de Arriba (85 y 320), Los Isidros (95 viviendas y 415 moradores), Pedrones de Arriba (58 y 239), El Pontón (87 casas y 373 habitantes), La Portera (79 y 342), El Rebollar (57 viviendas y 249 moradores), Los Ruices (38 y 194), San Juan (112 casas y 404 habitantes) o Villar de Olmos con 41 viviendas y 122 habitantes. San Antonio ya era la aldea más crecida con 267 casas y 812 habitantes.
Además, había 840 habitantes en diseminado total en 154 viviendas y 191 dependencias de otros usos.
El Nomenclátor nos refleja una toponimia rica a lo largo del término requenense como El Duende, El Hornillo, La Beata, La Borracha, Jedrea, Senén, Umbría, Salador, Císcar, Belmontejo, de los Plateros, Chapudilla, Cuesta-Molina, Llano Portales, El Valiente, Verdinal, El Violante, Villar de Salas, Casa de Galo, Carrascalejo, Cañadahondilla, Caracol, Tejería, Terrera, Tesorillo, Pesetas, de los Topos, de la Vereda, Puchero, Sisternas, Bercial y un amplio etcétera.
En el cuadro adjunto se puede consultar todas las entidades de población con número de viviendas, albergues y habitantes en 1930.
  • Casas de Cárcel (Río Cabriel)
  • Barraca en Hortunas
  • Horno moruno en Los Alcoceres
  • Caserío de Mari Luna
  • Casas de Cárcel
  • Casa del Doctor
  • Los Sardineros
  • Horno de yeso de Los Ruices
  • Ermita de Las Nogueras
Site developed with Drupal